La conexión entre el estrés y la alimentación emocional

Introducción

El estrés influye directamente en nuestros hábitos alimentarios. Muchas personas recurren a la comida como una forma de gestionar sus emociones, lo que puede llevar a patrones poco saludables.

Cómo el estrés afecta la alimentación

Aumento del hambre emocional
El estrés activa la producción de cortisol, lo que puede generar un aumento del apetito y la búsqueda de alimentos altos en grasas y azúcares.

Desconexión con las señales de hambre
El estrés crónico hace que se pierda la percepción de hambre y saciedad, llevando a comer de manera automática.

Relación entre el estrés y la elección de alimentos
Bajo presión, las personas suelen optar por alimentos ultraprocesados que generan placer inmediato, pero que pueden afectar la salud a largo plazo.

Conclusión

Comprender la relación entre el estrés y la alimentación permite desarrollar estrategias para gestionar mejor las emociones y evitar patrones de alimentación impulsiva.

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